miércoles, 8 de abril de 2009

Características Generales del Romanticismo

  • Exaltación del "yo": el romántico se siente un ser superior al mundo que le rodea (él es un genio) y se aísla orgullosamente, dando lugar a un sentimiento de soledad ,unas veces visto como deleite y otras como sufrimiento. Importancia de la intimidad, los sentimientos y las pasiones del autor. Desprecio por la razón
  • Irracionalismo: el Romanticismo valora lo no racional, sus obras reflejen sueños, emociones, fantasías. Surge toda una gama de literatura de terror y fantástica
  • Libertad: El héroe romántico aspira a la sagrada libertad: como miembro de la sociedad salta
    por encima de las normas de comportamiento, dejándose llevar por sus sentimientos; como artista,
    rechaza la tiranía de las reglas, oponiendo a éstas, actitudes originales y personales; como político,
    se compromete con el liberalismo radical y los ideales revolucionarios. Es decir, libertad en todos los órdenes de la vida.
  • Idealismo: desacuerdo con el mundo. El romántico es un eterno descontento: sus ideales de
    libertad, felicidad e infinito no encuentran cauce en la vida cotidiana. Surgen de aquí varias actitudes,
    como la rebeldía política y social (el conspirador es uno de los grandes arquetipos románticos), o
    la evasión (en el tiempo, en forma de retomo al pasado -evocación de la Edad Media, por ejemplo-;
    o en el espacio -gusto por tierras exóticas como China u Oriente; curiosamente, para los europeos
    España es uno de los territorios "exóticos", de pasado al mismo tiempo musulmán y caballeresco,
    lleno de bandoleros, brujas, gitanos y mujeres ardientes y libres (como la Carmen de Próspero
    Merimée).
  • Angustia: El idealismo romántico puede también desembocar en el desengaño, la frustración
    y la angustia. Un rasgo central del hombre romántico es el sentimiento de no plenitud, el tener una
    conciencia desgraciada (Hegel), el sufrir por lo incompleto de la existencia humana. La vida es
    vista, al igual que en el Barroco, como fugaz e inconsistente, de ahí que un tema recurrente sea la
    muerte, por la que se siente una gran obsesión. La angustia romántica (o mal du siécle, mal del siglo)
    se tratará de diferente forma según sea el talante religioso de cada escritor: desesperación para el ateo;
    misticismo para el creyente. El suicida (bien sea literario -Werther de Goethe- o real -Larra-) es uno
    de los grandes personajes románticos.
  • La naturaleza: Se ha dicho que los románticos descubrieron el paisaje en arte y literatura. La
    naturaleza cobra especial importancia y adquiere un papel que antes no tuvo: ahora se adapta a los
    estados de ánimo del autor o de los personajes, de ahí que suela mostrarse tétrica, turbulenta, o
    melancólica, según los casos. De igual forma, a la angustia y la obsesión por la muerte responde el
    gusto por la noche o los paisajes sepulcrales, y la soledad encuentra su marco adecuado en los
    paisajes recónditos o exóticos, los campos desolados, los jardines abandonados. Se muestra una
    preferencia especial por una naturaleza en libertad, de bosques intrincados y ásperas sierras.
  • El nacionalismo, la historia, el pueblo: Los románticos valorarán los rasgos diferenciales de su
    país, lo que les llevará a mostrar gran interés por lo popular -tradiciones, romances, leyendas
    antiguas, costumbres, cantares, etc.-, los rasgos culturales y la lengua. Es entonces cuando aparecen
    los nacionalismos en toda Europa). En realidad, el romántico no sólo es liberal y radical: en él hay
    un fondo conservador, de exaltación de un pasado idealizado. A menudo los románticos son
    profundamente monárquicos o católicos y defienden con vehemencia los valores de un mundo
    perdido o añorado. El nacionalismo hunde sus raíces en esa actitud.

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